3.2.16

POESÍA ILUSTRADA VOL. 1

FERNANDA SALAS (POESÍA) Y CARLA SOFÍA (ILUSTRACIÓN)




Carla Sofía - Fernanda Salas



Primera entrega de la serie “POESÍA ILUSTRADA”, en la que reunimos, sobre la arena marciana, verso e ilustración para que conversen: un(a) poeta textúa y un(a) ilustrador(a) con-textúa. Hoy dialogan las obras de Fernanda Salas (poesía) y Carla Sofía (ilustración).





Ilustración: Carla Sofía

¿De dónde sale tu voz?
Ovillo mi duda.
No quiero rabiar 
dos veces 
ante mi brutal silencio.
Brutal.
Brutal.
y lo estoy rompiendo.

Escucho 
cómo gotean las melodías del pasado 
cuando era feliz,
si es que lo era.
¿era feliz? 

En la jeta misma 
te crece una flor:
puede ser una cala 
o una rosa china.
Depende del día 
o la orientación del viento.

Quiero 
traducir tus acordes.
Morderte el aliento
¿dónde voy a ir a parar con este tedio?

En la calle los árboles bailan 
una danza lentísima.
El sentido de la vida
se esconde en sus fractales.

Sé que existe un forcejeo luminoso 
en mi lengua de todos los días, 
pero es bajo tu ventana
que se agita la violencia del agua. 

¿Dormiré esta noche?
Los árboles siguen ahí. 
Yo me pregunto.
Y sé.
El lenguaje es 
eso que  siempre pienso como mío.
Yo sé. 
Y dudo.
Los árboles bailan 
para vos.
¿Dormiré esta noche? 
La titánica pausa de la noche
entra desencajada
en mi cuarto. 
Resonante 
de estrellas.
De estrellas no.
De pájaros.
De pájaros no
Sólo de noche.


***

Ilustración: Carla Sofía

Ahí voy
al compás de tu río.
Viendo
como desaparecen
las promesas de  los días.
Me  apuro
es preciso tu contacto.
Antes que  los relojes
nos aplasten.
Antes que me coma
la virtualidad.
Antes que lleguemos
al cemento
y nos abracen las contradicciones.
Entonces no habrá más que verdad
No habrá cielo desde tu patio.
Ni pares de cervezas
No habrá culpa
porque la vida.
Un bostezo nos comerá la cara.
Nunca es suficiente agua.
Nunca.
Y el cemento
llega con la obviedad
de su dureza.

y ya no puedo navegarte. 

***





BIOS

Carla Sofía/ extraterrestre nacida en una fecha indeterminada entre el siglo XXI y el futuro. Escribe, ilustra en un cuadernito rechulo con tapa negra, hace música (y a la que está hecha, la rehace). Actualmente habita una linda casita burguesa del Barrio Jardín. Su poder para destruir la galaxia continúa en estado de latencia. 


Fernanda Salas/ nace en la provincia de Salta, un 24 de febrero de 1984. Dice que estudia letras y jura que en algún momento se va a recibir. Se auspicia sola, por eso imprimió sus libritos en su casa: Síntesis del laberinto y cuentos niños para chicos grandes (2010) Elementos (2011) y Las visitas (2012) con su sello Killa Producciones, y No somos indies (2013), en coproducción con Almadegoma Editorial.  Sus textos han sido publicados en diferentes revistas (Kamikaze, El camino de la mandrágora del equus pauper, Sonámbula, Aristene Papi, Dislexia -Buenos Aires-, Un cronopio –Jujuy-) y antologías festivaleras (La juntada, 2011 y 2012 -buenos Aires-, Sumergible 2012 –Jujuy-). Algunos de sus poemas fueron editados en Marcia Larvaria-Antología Marciana de Poesía Vol. I (Larvas Marcianas Editorial, 2015). Activa, junto a Ana Azurmendi y Belén Martinez, el ciclo de poesía y música Pollerapantalón y el Slam de poesía oral salta-capital. Milita junto a sus amigas en el colectivo feminista Heraclítoris.
Más textos de Fernanda Salas en su blog: http://amapolalunatica.blogspot.com.ar/







 

21.1.16

CENIZAS DEL REVIENTE INFANTIL


Por Claudio Rojo Cesca

Amores quebrados y escenas de desencanto: Gabriel Hoyos Izurieta explora en "Se hundió Disney", su primer libro de poemas, los vestigios de una felicidad industrial y remota.

Ilustración: José Rodolfo Loaiza Ontiveros, de la serie "Disasterland"

A quienes ya hemos cruzado la brecha de los veinticinco años nos resulta familiar una melodía que reza: “Disney es magia, es diversión”. Es la publicidad del mundo Disney con la que se presentaban sus películas en videocasete. La puerta de entrada, si se quiere, al desborde colorinche de fantasía paqueta, un universo que nos igualaba a todos en la medida que todos aspirábamos a esa magnífica realización del reviente infantil.

Desde luego, crecimos cuando nos interesó más el sexo y las fantasías cambiaron de tono y temperatura. Cuando las monedas que usábamos para comprar puflitos y caramelos Misky fueron a parar al fondo para bancar la cerveza. Se hundió Disney, del santiagueño Gabriel Hoyos Izurieta, testimonia, en clave de poesía, el desencanto por pasar de los espejitos de colores a ese otro reino de revoque agrietado, la prefiguración de la madurez. Y lo hace, a pesar de ser un primer libro, sin vanidad ni altisonancia, sabiéndose habitante de una cepa de polvo y espina, de monte no muy lejano y siesta golpeada por el calor. También, con cierta habilidad para la invención: el último tramo está integrado por caligramas, experimento en el que la distribución de las palabras queda dispuesta bajo cierta forma, pregnante no sólo en sí misma (un árbol de navidad, un gato, una araña) sino también con el sentido del texto.

Y además de su condición de aparato poético, Se hundió Disney funciona como una red de contención frente al vencimiento de los artificios morales de la (todavía vigente) factoría de sueños. Asume los tintes de una resaca tras largos años de borrachera infantil: ¿qué ha ocurrido con el amor, con los dosajes del amor, con las formas bellas a las que ya nunca arriba tras la evidencia de su fracaso?

“Rezagado de la carrera
He decidido no rastrear
El amor no se persigue
Es un bípedo que se espera
Para dispararle”                      

Estas son cuestiones que brotan y señalan el anticastillo de Izurieta, armado con pedazos de escenas, más o menos cotidianas, en las que rápidamente podemos reconocernos; escenas que bordean una paranoia que también es familiar:

“Miento que veo poca televisión
Pero puede ser que la televisión
Me haya mentido bastante”

Izurieta construye la voz poética a partir de un Yo convocante e involuntario, hilvanado en lo universal del significante “Disney”, Ground Zero del vaciamiento de guirnaldas y luces de colores. Y ocurre, también, que lo Disney de nuestra cultura no llega a todas partes, que hay una zona yerma donde incluso el arte ofrece toda su impotencia: 

“Te vas al campo
Y te das cuenta
Que todas las mariconadas
Que leíste, todas
Las giladas que consumiste
La corriente francesa
El estilo norteamericano
Incluso el realismo mágico
No te sirven para nada”

¿Entonces, cuál es el atentado que hundió Disney? Aventuro la siguiente hipótesis: las formas reales del amor, con su arquitectura desfasada para el terreno sobre el que edificamos la vida, el escombro del desencuentro, la pervivencia de los rencores que se enquistan, largo y tendido, hasta volverse volverse amalgama con el calcio del lenguaje.

Y si acaso vivimos nuestra parte en el desencanto del "sueño Disney" como si libráramos una guerra, tanto mejor si la guerra se libra en el frente de la poesía. Izurieta desfonda ese mundillo de promesas no cumplidas y lo renueva, en un intento por consolidar lo asible y lo soportable ante al aullido de los ideales y la corrección política. Porque a fin de cuentas, Disney no se hunde ni se transforma, más bien se actualiza: lo que sopla como vientito camino arriba, en la pendiente, retorna como huracán y padecimiento. No queda otra que preguntarse: “Oh! Y ahora, quién podrá ayudarnos?”.

La poesía siempre es una opción, Chapulín.

 

"Se hundió Disney" 
de Gabriel Hoyos Izurieta
Lucrecia Editorial, 2015
72 páginas



 



















SELECCIÓN DE POEMAS


SUPERÁVIT EN CAÍDA

Tan indeciso e imprevisible
Con el mundo cargado en mute
Y sin saber cual puerta
Tendré que demoler
Así pasa un mes
Que demora en arruinarse
Y así pasan las personas
Que jamás van a volver.

...

TE VAS AL CAMPO

Te vas al campo
Y te das cuenta
Que todas las mariconadas
Que leíste, todas
Las giladas que consumiste:
La corriente francesa
El estilo norteamericano
Incluso el realismo mágico
No te sirven para nada
No existen
Aquí nomás a unos cuantos
Kilómetros
No muy lejos
A veces no es necesario
Alejarse demasiado.

...

TODAS MIS EX ESTÁN A SALVO

Me cuentan las últimas
Buenas noticias del condado
Todas mis ex amantes están a salvo
Por supuesto de mí
Y ahora bajo la mirada ardiente
De algún buen caballero
Que les hace mejor el verso
Y más simple las cosas
Se salvan, se regocijan, se proyectan
Un futuro común
Demasiado feliz para ser concreto.

10.12.15

UN TEJIDO DE IDEAS

Entrevista a Pablo Argañarás, director de "Stromata", película santiagueña

Por: Luciana Pereyra


Foto: Gentileza de Pablo Argañarás
Nacido en los esteros, el productor audiovisual independiente y director Pablo Argañarás accedió a subirse a nuestro platillo volador para conversar acerca de su obra, la película  "STROMATA", estrenada en agosto en el cine "Gaumont" de Buenos Aires, y en el Cine Teatro Renzi de nuestra provincia.



¿Por qué Stromata? ¿Cómo surgió la idea?

La idea de la Película surgió allá por el 2011 de contar en historias la realidad actual de nuestro Santiago del Estero.  Luego le fui dando forma y en el 2012 comencé a guionar y la idea de bautizar con el nombre de Stromata vino de Yan Pilán quien fue quien sugirió el nombre y yo lo adopté.  Esto último por dos motivos, uno estético y el otro temático. El estético porque me ayudaba a acompañar la idea de una urdiembre una malla de hilos horizontales y verticales en los cuales se hace un tejido y de la que una Stromata vendría a ser un sinónimo y un símbolo audiovisual a la misma vez.  En la estructura narrativa del film las historias se hilvanan como un tapiz o una colcha de nuestras teleras, hacen dibujos, se  mixturan.  En lo temático porque Stromata a la vez fue la obra de Clemente de Alejandría, quien escribió en la antigüedad diez tratados sobre la cotidianeidad de su época y su lugar. Esto me sirvió para tomar esta idea y reproducirla en diez historias del Santiago actual.

¿Qué puedes decirnos acerca del cine independiente en Santiago del Estero?

Yo siempre hice Cine independiente aquí en Santiago y en Córdoba en mi época de estudiante.  Nunca condicioné mi discurso narrativo en privilegio de sponsores de ninguna índole.  No se quienes pueden decirte que filmaron o filman sin el apoyo del estado municipal, provincial o nacional.  Creo que nadie, salvo mi caso que siempre trabajé desde la autogestión.  El caso más patente es este último de Stromata mi segundo largometraje de ficción santiagueño.  Elaborado en cuatro años a pulmón por un grupo de casi cien personas en trabajo voluntario por y con el único fin de realizar una película.  Esto es auténtico cine independiente.  Por lo demás no veo cine de este tipo en nuestra provincia.

Si pudieras hacer una película de cine independiente acerca de un autor de cuentos, o sobre algún cuento, ¿Sobre quién/qué la harías?

Filmaría en el hipotético caso Polvo y Espanto, de Abelardo Arias un sueño casi imposible de realizar o la versión de el Kakuy de Bebe Ponti y Felipe Rojas, a esto último lo veo más cercano o factible.  Si bien no son cuentos es lo que me gustaría hacer como un sueño loco y desmesurado.

¿Qué le pedirías al personaje del “Hermano Sergei”, el espiritista de Stromata?

Absolutamente nada porque es un chanta.  Entonces si lo invitaría a tomar algo y que me cuente lo que hace con sus clientes o fieles.  Cosa que efectué en el proceso de investigación con varios chamanes para el proceso de construcción del personaje del Hermano Sergei.

Si filmaras una película acerca de tu vida, ¿Qué título le pondrías?

Le pediría a Yan Pilán que se lo coloque al título.  Yan es un gran”bautizador” de ideas, como el caso de Stromata.  Pero seguramente si lo tuviese que hacer le colocaría un nombre  muy trillado como algo que se refiera a los sueños o la vocación.

Por último… ¿Hay algún nuevo proyecto de película en el que estés trabajando?

Empecé a guionar un largometraje de ficción, que es lo que mitiga mis ansias y donde vuelco todo mi imaginario.  Estoy con mis nuevos personajes armándolos y desarmándolos, dándoles vida, haciéndolos vivir en un mundo que les voy creando y van dialogando e interactuando y este proceso, el de Guionado, es un tiempo del cual disfruto mucho desde la imaginación, la investigación y la reescritura,  que de esto se trata guionar creo,  de reescribir compulsivamente el guion hasta que los personajes ya te piden pantalla.